Porque cuando necesites a alguien, aquí estoy, no lo dudes. Me abrazó. Y en ese momento quise que estuviéramos juntas para siempre.
Y la verdad... Por ese entonces, yo también necesitaba a alguien.
*Fin del flashback*
Cuando cogimos las camisetas me llamaron la atención unos chicos que entraban en la tienda. Me giré para verlos mejor ¡Qué guapos eran! pensé. Me quedé embobada hasta que Fina me llamó.
-Vamos. Quiero ver los pantalones.-Me dijo mientras me señalaba el pasillo que había frente a nosotras.
La agarré del brazo y le susurré. -Gírate despacio y mira los chicos que ahí allí.
Hizo caso omiso de mi 'girate despacio' y empezó a mover la cabeza un lado al otro.
-¿Qué chicos? En toda la tienda solo estamos nosotras y las dependientas. - Me miraba como si yo fuera tonta.
-Pero yo... ¡buah!.- Seguí a Fina hasta la seccion de los pantalones. Volví a girarme y allí estaban. Salían todos del probador. ¿Qué hacían todos en el probador? Era muy raro.
Pasé del tema y seguí mirando ropa.
Cuando pagamos fuimos a un cafetería. Mientras Fina buscaba sitio yo fui a pedir a la barra. Un capuccino para ella y un cafe cortado para mí.
Llegué a la mesa y ella estaba embobada. Con una risa de esas tontas, que por mucho que quieras, no puedes ocultar. Reí.
-¿Has visto un ángel?
-Uno no, cinco.
Me giré para verlos. Eran ellos.
-Esos son los chicos de la tienda.
-Que guapos son- Lo dijo tan alto que se enteró media cafetería.
Ellos también lo oyeron y se giraron. Nosotras hicimos que si no hubiera pasado nada. Yo miraba a los lados, y Fina se tocaba el pelo. No somos muy buenas disimulando, que digamos.
Pero de repente se escucharon unos gritos desde fuera. Los chicos se levantaron y salieron
corriendo.
Eso era extraño. Muy extraño... Demasiado.
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